No es habitual que la enfermería esté asociada con el mundo de la arqueología, pero en el caso de Harriet Boyd Hawes, esta conexión fue extraordinaria. Bostoniana de nacimiento y profesora universitaria, Harriet ha pasado a la historia por ser la primera mujer que dirigió una expedición arqueológica en el mar Egeo. Sus hallazgos en Gurnia ayudaron a arrojar luz sobre la antigua civilización minoica que habitó la isla de Creta. Las inquietudes humanitarias de Boyd la impulsaron a formarse como enfermera para prestar ayuda en varios conflictos bélicos, como la guerra greco-turca de 1897, siendo directora de la unidad de socorro del Smith College en 1915, cuya misión era proporcionar atención médica a los combatientes en el norte de Francia durante la I Guerra Mundial. Harriet fue una auténtica pionera en su época, como indica el título de la biografía escrita por su hija Mary Allsebrook: Nacida para rebelarse.
Pilar Díaz


