Compaginar el trabajo enfermero con las responsabilidades propias de criar hijos es una tarea ardua. Sin embargo, hay quien no solo se lo toma con buen humor, sino que además escribe libros autobiográficos sobre esta experiencia. La autora británica Evelyn Prentis dejó su casa a los 18 años para convertirse en enfermera, siguiendo los consejos de su madre. A pesar de no tener demasiada vocación, Evelyn siguió adelante y escribió cinco libros donde relataba con humor sus peripecias en el mundo hospitalario. En uno de ellos, “A Nurse and Mother: My Life as a Post-War Nurse”, Prentis recuerda los difíciles tiempos de posguerra en los que, además de educar a sus dos hijas, trabajó como enfermera a tiempo parcial para contribuir a la economía familiar. El humor típico de la autora se mezcla con las dificultades de una época donde la polio y la tosferina aún amenazaban la salud infantil.
Pilar Díaz Aguilar


