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Una herramienta sexológica que nadie te enseñó

La semana pasada te pregunté qué se te viene a la cabeza cuando aparece algo sexual en tu consulta.

Y como te leo la mente (otro secreto que tengo) sé que seguramente te aparece mensajes de este estilo:

 «No sé por dónde empezar.» 

«Tengo miedo de meterme en algo que no sé manejar.» 

«Pregunto lo básico y cambio de tema rápido.»

Si te sientes identificada te digo que es normal. Porque no creo que te hayan enseñado muchas cosas en la carrera que te de herramientas para afrontar este tipo de conversaciones. 

Así que  ahora te voy a dar algo concreto.

Se llama modelo PLISSIT, y es la herramienta que uso cada vez que en consulta aparece el tema de la sexualidad. La diseñó un psicólogo llamado Jack Annon en los años 70 y sigue siendo, cincuenta años después, el modelo de referencia en atención a la salud sexual.

Lo mejor: no necesitas ser sexóloga para aplicarlo.

 

¿Qué significa PLISSIT?

Cada letra es un nivel de intervención. Tú decides hasta dónde puedes llegar según tu formación y tu contexto.

P → Permission (Permiso) El primer paso no es preguntar. Es dar permiso. Cuando dices en consulta: «Es algo de lo que puedes hablar conmigo si quieres», estás haciendo algo enorme. Estás abriendo una puerta que para muchas pacientes llevaba años cerrada. Esto lo puedes hacer tú. Ahora mismo. Sin ninguna formación adicional.

LI → Limited Information (Información limitada) Dar información básica, normalizada y sin juicio sobre sexualidad.«Es algo muy frecuente después del parto.» «Muchas mujeres en la perimenopausia lo experimentan.» No es terapia. Es información. Y a veces es todo lo que una paciente necesita para dejar de pensar que está rota.

SS → Specific Suggestions (Sugerencias específicas) Aquí ya entra algo de formación. Proponer ejercicios, recursos, cambios de hábito o derivaciones concretas. Para llegar aquí sí necesitas herramientas especializadas.

IT → Intensive Therapy (Terapia intensiva) El trabajo terapéutico profundo. Esto es para profesionales con formación específica en sexología clínica.

 

La clave del modelo es que no tienes que llegar al IT para ser útil. Con la P y la LI ya estás marcando una diferencia enorme en la vida de tus pacientes.

Y aquí está el dato que más me impacta después de 20 años en esto:

La mayoría de las mujeres que tienen un problema sexual nunca lo cuentan en consulta. No porque no quieran. Sino porque los profesionales no aplican ni la P. No les dan permiso para expresar sus dificultades.

Y no dan permiso porque no saben qué hacer al destapar la caja de pandora. 

¿Tú puedes ser esa persona que cambie la forma de atender a pacientes?

En el próximo correo te voy a hablar de algo que me preguntáis mucho: qué hacer exactamente cuando una paciente te dice «es que ya no tengo deseo». Porque ahí es donde la mayoría nos quedamos bloqueadas, y hay formas de manejarlo mucho mejor de lo que creemos.

Hasta entonces,

Laura Cámara Enfermera · Matrona · Sexóloga

Coordinadora del Máster en sexología, sexualidad y salud sexual de la mujer.

 

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