El actual descontento del colectivo sanitario nos ha traído a la memoria el título de uno de los murales más representativos del pintor mexicano Diego Rivera: El Pueblo en demanda de salud. Realizado en 1951 por encargo del Hospital La Raza del Instituto Mexicano de Seguro Social, este impresionante mural de 120 metros cuadrados plasma en su lado izquierdo la evolución de la medicina mexicana moderna (con imágenes que evidencian el desarrollo científico, como transfusiones, cesáreas, electroencefalogramas y radiología) frente a la medicina precolombina (métodos tradicionales indígenas), que aparece en el segmento derecho de la obra. Ambos conceptos de la medicina están separados por un dibujo de la diosa Tlazoltéotl y una reproducción del Códice de la Cruz Badiano, un manuscrito del siglo XVI que contiene ilustraciones de plantas curativas.
En palabras de este artista universal:
“Cuando empezamos, no teníamos oportunidades. Nos preparamos en silencio y creamos nuestra propia oportunidad”.
Pilar Díaz Aguilar


