La semana pasada nos apenó la noticia del fallecimiento del mago Juan Tamariz, a pocas semanas de cumplir 84 años. La primera esposa de este gran prestidigitador y entrañable showman fue una enfermera compostelana llamada Purificación Nirêlis, madre de sus hijas Mónica y Ana. Hay pocos datos disponibles sobre esta colega tuya de profesión que se mantuvo siempre en un discreto segundo plano mediático, pero el propio mago admitía que, en sus comienzos, cuando los contratos aún escaseaban, el trabajo de Purificación en el sector sanitario sirvió para mantener a flote el hogar de los Tamariz. Escucha estas inspiradoras palabras de Juan Tamariz, un maestro de la magia que dedicaba 8 horas a la práctica diaria: “Mi oficio consiste en estudiar lo más posible, ensayar lo más posible, entrenar lo más posible para que la mayoría de la gente quede ilusionada”. Podría perfectamente estar hablando de los cuidados enfermeros, ¿verdad?
Pilar Díaz


